Todavía me cuesta creer que las
cosas que más admiro están escondidos de los ojos de la mayoría, incluso de los
míos. Me cuesta creer que esas cosas son tan sencillas y espontáneas pero
irónicamente ignoradas por nuestros sentidos, debido a tanta superficialidad y
materialismo. Una mirada tierna, una sonrisa sincera, una ausencia de certeza y
cultivo eterno de incertidumbres que genera una enigmática mujer cuando se
hunde en el silencio, y se aleja por un instante, aunque está frente a mí. Muy
cerca. El enigma es ahogado por lo relajante que es poder repasar tu rostro con
mi mirada que ya es, desde hace rato, de adolescente. Miras a otro lado y esto
me hace contemplar tu perfil.
Falta muy poco para que descubras
que te miro, si es que acaso estás disimulando que no te das cuenta. Pero tu
belleza despierta mi instinto de protección y ya no soy un muchachito viéndote
con timidez, sino un hombre con tanta seguridad en sí mismo y tanta confianza
en ti, que no hago caso a lo que puedas pensar. Y sabes que te miro desde hace
mucho. No pretendo hacerte sentir incómoda pero es que precisamente estoy
seguro de que aceptas plácidamente mi mirada como una intrusa. Tomo con mi mano
izquierda tu mentón y volteo suavemente tu cabeza para que tu rostro se ubique
frente al mío.
No digas nada. Pareciera que fueras
a decir algo pero decides al final callar y te conviertes en dos segundos en mi
cómplice del silencio. Sólo te estoy tocando con mi mirada la cual se desliza
como las gotas de agua en un tejado en mitad de una llovizna mañanera. Desde tu
frente comienzo a caminar hasta tu nariz. Estoy sintiendo cada parte de tu piel
en esta zona. Y muy detenidamente, como quien observa la madera que
acaba de tallar. Memorizo cada detalle particular de tus labios. Cada relieve
que no pueden encontrarse en
otra boca. Cada textura que sólo pertenece a ti. Antes que pueda darme cuenta
ya me he concentrado la
mayor parte del tiempo en tus labios, aunque todo el tiempo supe que, si por mi
fuera me quedaría toda una
eternidad allí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario