Pensé que sólo pasaba en las películas,
donde la casualidad trae confusión
Donde los malentendidos son frecuentes
Donde la coincidencia era mortal
Pero ¿Qué hago yo en este mundo, donde la
sinceridad era algo raro, pero las cosas me salían bien?
Llegó el viento y se llevó todo: felicidad,
seguridad y justicia,
Y también una caja de Corn Flakes.
Dónde están las Hadas madrinas de los
cuentos,
Las que te ayudan a cambiar la situación.
Dónde están esas viejas malditas,
Dónde está la lógica y la razón.
Desde el momento en que te vi, miré hacia
atrás, y vi que caminé mucho.
Que mi recorrido fue largo, y entonces mi
experiencia había crecido.
Ya no era el niño mimado y consentido. Ya no era el adolescente que tenía todo.
Ya no recibía todo en bandeja…. Pero el que
siempre estaba solo.
Te vi y en tus ojos pude ver que he
cambiado.
No eres el mesías. Es sólo que mucho tiempo
ha pasado.
Y entonces caminé con seguridad en el
mundo,
Al ver que mis heridas habían sanado.
Pero que desgracia la mía, y la de todos
los ilusos.
La peor desgracia del hombre, el no saber
que se está desnudo.
Me cuesta explicarlo a pesar de que estoy
escribiendo versos.
Me cuesta comunicarme contigo porque ahora
veo que las cosas siguen iguales.
Era torpe y lo sabía.
Ahora soy torpe e ignorante. Iluso soy. Soñado, edulcorado, caminando sobre arcoíris,
viviendo en castillos de arena.
Idiota lleno de crema batida , con una
cereza en mi nariz.
Cómo te lo digo… Bueno, supón que antes era un delincuente
Y el destino no me castigaba, más bien
cuidaba de mí.
Imagina que ahora estoy reformado.
Que quiero pagar por todo lo que quiero. Que respeto hasta las señales de tránsito.
Que me acerco sutil hacia ti.
Pues me había relajado con todo. Porque antes le era esquivo a la espontaneidad.
Maníaco compulsivo. El que ordenaba todo.
El que planifica mucho, el obstinado pero
feliz.
Ahora que
yo actúo sin un plan estoy preso
en un laberinto.
Estoy en la cima de la torre de Babel.
No me entiende nadie, y a nadie le parezco
honesto.
Cada vez que camino derecho me dicen
desgarbado.
Cada vez que alzo la frente, me están
abucheando.
Y allí estás tú.
Eres tierna. Eres bella.
Pero no entro en ti. Es decir… No logro moverme con soltura… No siento que estoy aquí.
Cada palabra animada, se convierte en
vulgar sonido. Cada apertura de mi alma
se transforma en horno que te quema las manos.
Por favor, no pienses que esto es una
queja.
No veas este escrito como el desahogo de un
resentido.
Esto es más bien una declaración de que es
injusto lo que ha pasado.
Que me malentiendas, que todo me salga mal.
Y que pienses mal de mí.
De verdad que todo esto es una locura.
No forje nada. No te busqué como un
depravado, no me obsesioné por ti.
Y tú estás pensando mal.
Sólo te pido que olvides todo. Todo lo que ha pasado hasta aquí.
Olvídame y vete.
Por favor márchate. Pero no porque te haré
daño… Sino porque quiero empezar desde cero.
Pero no te vayas tan lejos. Por favor no te
vayas de aquí.
Vete ahorita a un rincón, donde puedas
meditar.
Regresa el tiempo atrás. Olvídate de mí.
Olvídate que me conoces. Y si quieres sólo
deja en tu mente que nos saludamos.
Que salimos y tomamos al aire libre.
Por favor, regresa el tiempo. ¡Anda! ¡Yo sé
que puedes!
Si volaste y nadaste aunque sea un poquito
en mis poemas… Entonces, borra todo, puede ser hasta donde quieras.
También puedes hacer algo, deja todo como
está.
Pero imagina que soy adolescente, que soy
un niño solo.
Ven y tómame de la mano.
Ven y mírame fijamente a los ojos.
Toca mi pelo, toma mi mano, sonríe conmigo
y…
Cierra los ojos.
Relájate y despierta.
Yo morí en ese sueño. Levántate de la cama,
y ve a trabajar.
Ve, que se hace tarde.
Yo sé que estás aturdida y hasta sudada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario